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Sandia la más exquisita de las frutas tropicales.

Sandía es una fruta rica en agua, muy baja en calorías y un alimento muy saludablpara tomar cada día. Es originaria de África, pero tiene una gran presencia y difusión en Asia. Aunque actualmente se consume y cultiva en la mayoría de los países. En la cuenca mediterránea florecen entre junio y julio que es la época de verano,  normalmente maduran 40 días después de su floración. En España fue introducida por los árabes; actualmente se cultiva por toda la península, principalmente en Andalucía y en el este.

La sandia proviene de una planta del reino vegetal que se distingue por ser anual, rastrera y de poco tamaño. La especie más grande puede medir cuatro metros. El tallo y el reverso de las hojas están cubiertos por vellos. Produce flores de color amarillo, que pueden ser masculinas o femeninas (plantas monocoicas), aunque existen casos de hermafroditismo.

Mucha persona piensa y dicen que esta deliciosa fruta, solo contiene agua y azúcar, esto es un planteamiento erróneo, porque la sandía tiene gran cantidad de nutrientes y proporciona muchas vitaminas, minerales y antioxidantes.

Conservación

Al momento de seleccionar una sandía hay que comprobar que tenga una piel amarrillo cremoso. Si está blanca o verdosa, es señal de que fue recolectada prematuramente, por lo que no será de buena calidad. Sabremos si está madura si el interior suena hueco al golpearla. Es importante que la corteza no presente rozaduras ni golpes.

Beneficios que quizás desconozcas

Previene el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Comer sandía reduce la tensión gracias a su elevado contenido de citrulina, la citrulina está involucrada en la elaboración de óxido nítrico y tiene efectos antioxidantes y vasodilatadores. El óxido nítrico es una molécula de gas que estimula la dilatación y relajación de los vasos sanguíneos, lo que se traduce en una reducción de la tensión arterial y, por tanto, un menor riesgo de enfermedades cardíacas.

La sandía es muy rica en licopeno y de hecho, contiene 1,5 veces más licopeno que los tomates. El licopeno es un pigmento natural que proporciona el color rojo a la pulpa de la sandía y posee diversas propiedades terapéuticas, al mismo tiempo, es un precursor de betacaroteno, antioxidante que se transforma en vitamina A.

Contiene  vitamina C,  un nivel bajo de vitamina C supone tener más riesgo de sufrir infarto, principalmente en personas con tensión alta y obesidad.

Disminuye la inflamación

La inflamación puede convertirse en un serio problema de salud y en un factor de riesgo de diversas enfermedades si no se trata y esta persiste durante mucho tiempo, convirtiéndose así en inflamación crónica.

Al ser una excelente fuente de licopeno, la sandía puede ayudarte a combatir la inflamación. El licopeno carotenoide de esta fruta es beneficioso en la reducción de la inflamación y la neutralización de los radicales libres. Las sandías maduras contienen cantidades más altas de estos compuestos fenólicos beneficiosos.

Reduce el riesgo de enfermedades oculares

El déficit de vitamina A es uno de los principales responsables de la ceguera. La sandía contiene una importante cantidad de vitamina A y provitaminas A como el betacaroteno y la betacriptoxantina, sustancias relacionadas con un menor riesgo de padecer enfermedades de la vista. Ayudando a producir los pigmentos en la retina del ojo y proteger así contra la degeneración macular relacionada con la edad. Del mismo modo previniendo la ceguera nocturna, la piel, los dientes, los tejidos esqueléticos blandos y las membranas de las mucosas saludables.

Alivia el dolor muscular

Al acabar un entrenamiento o una actividad física es normal sentir cierto dolor muscular. Existen también indicios sobre los efectos positivos del zumo de sandía o de la citrulina sobre el rendimiento físico, pero aún se requieren más investigaciones al respecto.

Protege contra el cáncer

El elevado contenido de licopeno presente en la sandía previene y reduce el estrés oxidativo que causan los radicales libres, una de las principales causas del cáncer. Contiene una excelente fuente de vitamina C, así como otros antioxidantes, la ingesta de licopeno se ha relacionado positivamente con una disminución del riesgo de sufrir cáncer de todo tipo.

Hidrata

La sandía contiene un 91 % de agua y esto quiere decir que su consumo puede ser útil tanto para prevenir como para tratar la deshidratación. Es por ello que la sandía puede convertirse en tu mejor amigo en periodos de mucho calor, ya que no solo te aporta agua sino un delicioso sabor y frescor. La sandía se asocia al verano y no es de extrañarse, por su composición, ya que contiene importantes cantidades de electrolitos.

Efecto diurético

La sandía es un diurético natural que ayuda a aumentar el flujo de orina y protege los riñones. Asimismo, interviene en el proceso de eliminación de amoniaco del hígado.

¿Hay algo negativo en la sandía?

El consumo de sandía es seguro y esta tiende a ser bien tolerada por la mayoría de las personas que la consumen. La sandía posee una elevada cantidad de carbohidratos FODMAP, los cuales pueden ocasionar problemas digestivos bastante molestos: hinchazón abdominal, flatulencias, diarrea, retortijones. Si padeces síndrome del intestino irritable u otra enfermedad inflamatoria intestinal, evita en la medida de lo posible la ingesta de sandía.

La sandía tiene un índice glicémico alto, el  índice glicémico es la capacidad de un alimento para incrementar los niveles de azúcar en la sangre,  eso también genera confusión. De hecho, su alto contenido de agua le da una carga glicémica más baja, lo cual quiere decir que no aumenta rápidamente el azúcar en la sangre si se consume de manera normal.

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